¿Cómo son las soledades actuales? por Clara Holguin

¿Las consultas a los analistas en el siglo XXI son por padecer la soledad? ¿Cómo son las soledades actuales?

“No puedo más solo(a)”. Esta frase, escuchada más de una vez en la consulta, da cuenta de lo que no cesa, “estar solo”, y también evidencia, que solo no se puede. A pesar de la reivindicación del derecho a estar solo que el siglo XXI promueve, posibilitando los gadgets necesarios para no requerir del otro, hasta el extremo del aislamiento, la soledad hace síntoma.

edificio 1

Esta rara soledad a la que asistimos se presenta cada vez más en ascenso, bajo la forma de la “soltería” y la “adicción” poniendo de manifiesto que no somos mas que un exiliado del Otro. No hay relación sexual. Hayuno.

Unos solos con sus objetos en una extrema soledad (el aparato conectado al oído sirve para separarse del Otro) y, unos solos con otros unos solos, hacen serie y se multiplican al modo de las redes sociales, tal como lo ejemplifican las mil y una aplicaciones que hay para “ligar”, Tinder, donde tu foto habla por ti, Grindr o Dattch, para gays y lesbianas respectivamente y Okcupid, donde todo el mundo cabe. Estilos, variados y dispares, acorde al goce de cada uno.

Una simple foto que muestra los chicos disponibles y ubicados en tu zona, gracias a un “GPS”, o un cuestionario que permite hacer los cálculos, posibilita encontrar una pareja. No en el sentido clásico del término, papa-mamá, hermano-hermana, esposo-esposa o incluso amantes, sino parejas que hacen dos, sin sentido sexual alguno. Se trata más bien de la comunidad de los unos solos, que funcionan como enjambres. Cada uno haciendo par con otro, hace un dos. Dos, donde cada uno está solo.

“El siglo XXI donde todo el mundo es soltero” verifica, como señala M. H. Brousse, el ascenso del Uno, pero no el uno de la excepción, ni el uno de la imagen del cuerpo que vela o cubre la fragmentación, ni tampoco el uno del objeto plus de goce, sino el uno solo del significante, S1, sin el S2, es decir sin el Otro: “no puedo más solo(a)” es la expresión del malestar de la época.

Qué puede responder un psicoanálisis a ese malestar?
En la época del ascenso de Uno, hacemos uso de él.

El psicoanalista, por la vía del semblante y el amor de transferencia se hace partenaire. Hace pareja, no al estilo del dos, sino como pareja-síntoma, es decir, propone un lazo a partir de lo que cada sujeto ha inventado, para tratar de “perforar” el goce autista en el que se ha encerrado el sujeto, de tal modo que este goce se desplace hacia el Otro. En otras palabras, como dice P. Lacadée, se trataría de que el sujeto pueda articular su ser a un par significante (S1-S2), para hacer surgir un “gusto por la palabra” y a partir de allí, abrir la posibilidad de querer saber sobre ese “más” con el que no se puede.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s